El desafío
La compañía opera un grupo automotriz con cerca de veinte marcas. Catorce marcas de vehículos livianos y seis de camiones, entre ellas Ford, Nissan, Peugeot, Citroën, MG, Chery, Volkswagen y Mitsubishi Motors. En camiones y buses, entre otras: MAN, Hino y JAC. A eso se suman sesenta y siete sucursales a nivel nacional y líneas de negocio distintas entre sí: vehículos livianos, camiones, flotas, seguros y leasing operacional. El desafío era construir una estrategia de marketing que funcionara para todas las marcas y todas las líneas simultáneamente, mantuviera coherencia en una red física extensa, y generara resultados comerciales medibles con un presupuesto que no iba a crecer.








